Ponemos a punto los suelos en la zona de piscina

Limpiezas de suelos de piscina

Los días son cada vez más largos y podemos disfrutar de más horas de sol. Es momento de poner a punto los espacios al aire libre. En este post nos fijamos en cómo limpiar los pavimentos de exterior y de la zona de la piscina. La limpieza con agua a presión osmotizada, que resulta tan eficaz para los cristales, es una solución eficaz para higienizar la mayoría de los suelos, pero también existen otros tratamientos, como hidrofugados y antideslizantes, que aportan cuidados extras y hacen que la zona de baño sea vea realmente apetecible.

 

Si la zona de baño es de piedra natural

Conviene realizar un mantenimiento periódico. Este pavimento es poroso, lo que le confiere propiedades antideslizantes, pero también el riesgo de incrustar suciedad, que resulta difícil de eliminar cuando se deja acumular durante tiempo. Una limpieza con agua a baja presión suele ser suficiente para dejar la piedra limpia, teniendo cuidado de no acercar mucho el chorro o emplear más presión de la necesaria para no dañar el material. Si hiciera falta una limpieza más exhaustiva se podría utilizar un cepillo con un desinfectante específico para la superficie a tratar y, posteriormente, aclarar bien.

LImpieza de piedra natural en piscina exterior

 

Gres porcelánico

Está muy de moda porque es antideslizante y presenta variedad de diseños donde elegir y hacer de tu zona de baño un lugar exclusivo, que además puede combinar con el suelo del vaso de la piscina. El gres porcelánico es un material muy resistente que queda perfecto con una limpieza a presión o una rotativa fregadora, con lejía diluida o un desinfectante específico.

 

Hormigón impreso

Al igual que el gres porcelánico, su mantenimiento es mínimo. Suelen acumular polvo en las juntas por lo que se puede limpiar con un cepillo seco y a continuación baldear o limpiar con agua a presión. Periódicamente, se puede emplear un desinfectante. El hormigón es una mezcla de arena, cemento y agua al que se le aplica resina y pigmentos. Con el paso del tiempo pierde la capa de resina y requiere aplicar una nueva capa, que puede ser transparente o con color, para que luzca como nuevo.

 

Madera

Ni que decir tiene que el suelo de madera en exterior debe poseer unas características especiales y no se puede emplear cualquiera. Este material es higroscópico, porque absorbe y exuda la humedad. Las maderas tropicales suelen ser las más empleadas. Es un suelo que requiere como mínimo un mantenimiento semestral. Para su limpieza se debe emplear agua baldeada, con fregona o manguera, nunca a presión, y productos específicos. En días de mucho sol, conviene regar la superficie. El tratamiento varía según las condiciones climatológicas de la zona donde está instalada. Primavera y otoño son los mejores momentos, para realizar su mantenimiento, que debe incluir la aplicación de aceites hidratantes o los hidrofugantes tonificadores especiales para impermeabilizar la madera. Estos últimos cuentan con propiedades avanzadas para nutrir la superficie. Se pueden aplicar con un rodillo o rotativas. En suelos deteriorados es necesario emplear decapante y lijar. Los resultados son espectaculares.

 

Composite

Este material es una mezcla de resinas sintéticas. Su parecido a la madera es notorio y requiere menor mantenimiento. Para su limpieza basta con agua, que puede ser a presión, y jabón. Si se ha manchado, se puede probar a limpiar con agua caliente y detergente, dejar actuar unos minutos y aclarar. Y si aun así no se obtienen los resultados esperados se pueden emplear productos quitamanchas, siguiendo las instrucciones del fabricante. En cualquier caso, para prolongar la durabilidad del composite, recomendamos aplicar protectores hidrofugantes, periódicamente, dependiendo del clima y su exposición al sol y la lluvia.

 

Pizarra

Este tipo de piedra natural está de moda para combinar con otros pavimentos o césped y formar, por ejemplo, senderos. Soporta temperaturas extremas. Es decorativa, elegante y antideslizante, aunque muy porosa. Para cuidarla debemos aplicar una lámina protectora, selladora de pavimentos. porque, de lo contrario, absorberá manchas y humedad. Este producto se puede aplicar con un cepillo, que no sea de cerdas metálicas, y retirar con una fregona. Regularmente, se puede aplicar un abrillantador hidratante que le va a dar un brillo increíble. Su primera limpieza se debe realizar con un detergente ácido diluido para eliminar restos de cal.

 

Tratamientos adicionales

Como hemos explicado, el uso de hidrofugantes y tonificadores para proteger suelos es imprescindible en zonas exteriores, especialmente los de madera y piedra natural, pero también en suelos sintéticos como el composite es muy recomendable. Junto a estos, el cuidado de los suelos puede requerir su pulido y abrillantado profesional.

Adicionalmente, existen tratamientos fungicidas para evitar la aparición de moho, que además de ser difícil de eliminar, puede propagar enfermedades cutáneas.

 

Antideslizantes

Grupo Parisien aplica productos antideslizantes para suelos de exterior, cuyo cumplimiento de normas de resbaladicidad está avalado por ensayos de Laboratorios acreditados por ENAC.

admin_grupoParisien
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